“Cuando tus deseos se hacen realidad
y solo la pasión es capaz de guiarlos...”
Que extraña es la vida y que manera tenemos los humanos de complicarla...me llamo Edward Cullen y tengo 30 años, mi vida es bastante sencilla, soy médico y vivo en Nueva York, tengo una familia maravillosa, Carlisle y Esme que son mis padres, Alice y Emmet mis hermanos y Rosalie y Jasper mis cuñados y parejas de Emmet y Alice respectivamente. Todos ellos viven en Forks, yo tuve que mudarme por motivos laborales.
Se podría decir que mi vida es perfecta...pues no, me siento vacío y solo, todas las noches llego a mi apartamento solitario y sombrío, me tumbo en el sillón con una cerveza en las manos y comienzo a pensar lo estúpido que soy por haber dejado escapar a la razón de mi existencia, a la única persona que he amado desde que tengo uso de razón, a mi otra mitad...mi Bella...
Ella siempre ha sido la que ha ocupado mi corazón, nos conocemos desde que somos niños ya que nuestras familias siempre han mantenido una estupenda relación...siempre estábamos juntos ya que somos de la misma edad, a medida que fuimos creciendo me fui dando cuenta de que mis sentimientos hacia ella eran de algo mas que amistad, comenzaba a verla como una mujer, su cuerpo se volvió excitante para mi imaginación, sus curvas se hicieron mas pronunciadas y sus pechos se volvieron mas grandes y turgentes...ella era mi perdición y el motivo de mis duchas frías y húmedos sueños...aún así, nunca fui capaz de declararme, no tenía la suficiente valentía para gritarle mi amor, para decirle que la amaba mas que a mi propia vida y que no podía imaginar una existencia en la que ella no fuera mi protagonista, mi todo...
Así pasaron los años y seguíamos tan amigos como siempre aunque mi corazón estaba roto y mi alma estaba vacía...extrañamente ella nunca demostró interés en ningún otro hombre, algo que por otro lado me alivió ya que no hubiese podido soportar que otro la tocase, la amase y la dijese cosas bonitas, otro que no fuese yo...
Terminamos la universidad y yo me gradué en medicina y Bella en literatura, ella quería ser escritora y abrir su propia librería y, así fue, poco tiempo después de acabar nuestros estudios Bella cumplió sus sueños, abrió su librería y comenzó a escribir su libro y yo, fui contratado en el hospital de Forks como interno trabajando así junto a mi padre...
Entre Bella y yo todo seguía igual, el poco tiempo que teníamos lo pasábamos juntos, seguía siendo un cobarde y como no me atrevía a confesar mis sentimientos intentaba llenar mis vacíos con su compañía, aunque solo fuese como amiga, solo eso...
Un día me ofrecieron la posibilidad de ir a Nueva York una temporada para poder hacer el “MIR” en pediatría, que era la rama de la medicina a la que quería dedicarme, la verdad es que me fascinaban los niños, algún día soñaba tener hijos, siempre con ella, con mi Bella...
Al principio me resistía a dejar Forks y sobre todo a dejarla a ella..¿cómo podría vivir sin mi otra mitad?...bueno en verdad yo tenía la culpa, nunca me atreví a confesarle mis sentimientos, prefería callar y mantenerla a mi lado como amiga que hablar sobre mi amor por ella y perderla para siempre ya que estaba seguro que ella no sentía lo mismo por mi, yo para ella era su amigo, nada mas, nada mas...
Así que acepté el puesto en el hospital de Nueva York y se lo dije a Bella...-Bella, me han ofrecido un puesto de médico interno en pediatría en un hospital de Nueva York, salgo en una semana y estaré fuera un año...ella no contestó, estuvo en silencio durante un rato, parecía que intentaba procesar lo que le decía, cuando por fin pudo hablar me miró a los ojos y me dijo -me alegro mucho por ti Edward, estoy segura que serás un gran médico y añadió, te echaré de menos, mientras una lágrima rodaba por su rostro...¿una lágrima?...
No pregunté el motivo de esa lágrima, pensé que como amiga le daba pena que me separase de ella, solo me limite a abrazarla fuertemente para impregnar mi cuerpo de su olor y la besé el cabello a pesar de que en realidad lo que hubiese querido era besar sus labios, jugar con su lengua y hacerle el amor recorriendo cada parte de su cuerpo para grabármelo en la memoria, deseos, solo eso, deseos...
Me marché a Nueva York y pasaron los meses, manteníamos contactos por teléfono e incluso a través del e-mail, cada vez la echaba mas de menos, anhelaba oír su voz, necesitaba oler su esencia...era como un adicto que necesitaba su droga y ella era exactamente mi marca de heroína...
Hablaba bastante a menudo con mi familia y sobre todo con mi hermana Alice, ella era la única que sabía lo enamorado que estaba de Bella y es por eso que siempre me decía como se encontraba mi amor, mi hermana decía que a pesar de dibujar una sonrisa en su rostro y llevar una vida normal, ella estaba triste, la chispa que siempre lucía en sus ojos había desaparecido y parecía estar vacía por dentro...y todo eso desde que yo me vine a vivir aquí...nos sentíamos igual, vacíos, tristes, como un día sin sol y una noche sin luna...
El tiempo de mi formación llegó a su fin y me propusieron un puesto como médico jefe en el hospital en el que había estado haciendo prácticas pero, ya había perdido demasiado tiempo, si seguía lejos de ella acabaría muriendo de pena, mi felicidad no estaba completa sino la tenía a mi lado así que, decliné la oferta y avisé a mi familia que regresaba a Forks aunque les pedí que, por favor, no dijesen nada de mi vuelta ya que no quería que Bella se enterase, quería sorprenderla y sabía exactamente como iba a hacerlo, esta vez sería mía, mía, ese era mi deseo...
Llegué a Forks y decidí instalarme en casa de mis padres, era el sitio ideal para comenzar a conquistar a mi preciosa Bella, por supuesto contaba con el total apoyo de mi familia que, desde hacía tiempo, se habían dado cuenta de mi amor por ella. Mi hermana Alice me ayudó con mi plan de conquista, estuve un tiempo observándola en su día a día, estaba mas hermosa de lo que la recordaba, era como el buen vino cada año que pasaba era mejor y mas especial, me sentía como un vouyager acosador ya que no quería que ella me viese para poder llevar a cabo mi plan...llegó el día, le pedí a mi hermana Alice que se ocupase de entretener a Bella mientras ponía en práctica mi idea, por supuesto, mi hermana aceptó de inmediato...
Una tarde en la que sabía que Bella estaba con Alice llegué a su apartamento y le dejé una nota con una rosa negra ya que sabía que era su preferida...ahora es cuando empezaba mi plan, ya había pasado mucho tiempo sin ella, la amaba demasiado, solo esperaba que mi amor fuese correspondido, ese era mi deseo, que ella me amase igual que yo a ella...mi deseo...
Hola gente guapa, aquí estoy con otra nueva locura..mira tu por donde la que no quería escribir ahora resulta que no puede parar..jejeje bueno deciros que esta historia en un principio fue pensada para ser one-shot pero he decidido que van a ser 4 capítulos, este primero desde la perspectiva de Edward, el segundo desde la de Bella, el tercero interactuan ambos y el el último.....choque de trenes..jajaja ya sabeis, lemonera pervertida y para nada arrepentida....
Quiero dedicar esta mini historia a mi amiga Klaus que es una gran escritora y que al igual que yo, le gusta la acción, el sexo y el lemmon con lujuria y pasión....sabes que te quiero mucho amiga...
Por favor, dejadme vuestros comentarios, sugerencias y tomatazos..incluso acepto ideas de como os gustaría que fuese el encuentro carnal de nuestros amigos......
Besotes desde Canarias. Vuestra amiga Susana.




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